
El camino de la perdición
mayo 18, 2009No se puede proteger a quien no quiere ser protegido, no puedes cuidar lo que no es existente, no puedes jugar a ser un Dios y quejarte cuando te llegan todas sus cargas…
En una guerra solo existen perdedores, esa una frase tan trillada pero muy acertada…
Aquel olvidado viajero que poseía una espada oxidada por la sangre de sus enemigos al regresar a lo que el llamaba hogar encontró con desazón que la aquella tierra que recordaba con cariño estaba dividida por dos grandes poderes totalmente opuestos pero a la vez totalmente equivalentes.
En un principio el intento no seguir ningún camino y permanecer neutral entre los dos bandos pero fue inútil ya que al ser alcanzado por distintas batallas se vio obligado a desenfundar su espada y defender lo que a él le parecía correcto, al poco tiempo al ver los poderes que sus habilidades les eran útiles mandaron bellos regalos acompañados con invitaciones a permanecer a sus fuerzas, sin embargo también estas invitaciones terminaban en amenazas en su contra en caso de no ser aceptadas.
Según él sólo quedaban tres opciones:
1- Dejar su hogar atrás y huir de aquel problema
2- Elegir un bando cualquiera, el que mejor le pareciere y al cual estuviera más apegado
3- Acabar con la guerra el mismo, eliminando a aquellos dos poderes al tiempo
Sea cual sea la decisión que él tomara seria igualmente acertada e igualmente equivocada, como dos grandes poderes totalmente opuestos pero a la vez totalmente equivalentes.